El no-code es una metodología del desarrollo de software que permite crear y lanzar productos digitales sin necesidad de escribir código. Gracias a herramientas con interfaces visuales claras e intuitivas, puedes hacer sitios web y aplicaciones móviles, y automatizar tareas de forma muy rápida, sin importar que tengas conocimientos tecnológicos avanzados o seas un novato.
Para los emprendedores esto representa una ventaja enorme. Gracias al no-code, puedes hacer que tu negocio sea más escalable y eficiente, y lanzar productos digitales sin necesidad de contar con un presupuesto grande o con un equipo de desarrollo de software; haces todo desde tu casa o desde tu oficina utilizando herramientas de bajo costo.
En este artículo, te explicaremos qué es el no-code, cómo puedes aplicarlo en tu negocio y qué herramientas hay disponibles para crear tus productos digitales. Ponte cómodo en tu asiento y ¡lee hasta el final!
Como te explicamos al inicio, el no-code es una metodología que permite crear productos digitales sin tener que escribir código en lenguajes como JavaScript, Python o PHP. Las herramientas no-code cuentan con interfaces visuales para construir sitios web, aplicaciones móviles o flujos de automatización con configuraciones y con reglas predefinidas, y arrastrando y soltando elementos en la pantalla.
Por ejemplo, imagina que quieres crear una landing page con un formulario de contacto para tu negocio local. Lo que harías sería escoger una herramienta no-code para crear sitios web, elegir los componentes (botones, listas, imágenes, formulario…) distribuirlos en la pantalla y definir qué hará cada uno cuando el usuario interactúe.
IMPORTANTE: No confundas el no-code con el low-code, una metodología en la que trabajas con porciones de código para hacer personalizaciones más avanzadas.
La principal ventaja del no-code es que elimina la barrera tecnológica. Hace unos años, se necesitaba un equipo de desarrolladores de software para crear un producto digital, lo que, dependiendo de la magnitud del proyecto, podía ser muy costoso; ahora, puedes crear un producto 100 % funcional en solo unas horas, desde interfaces hasta bases de datos y automatizaciones sin necesidad de código.
Lo mejor es que trabajar con no-code te permite experimentar sin perder demasiado dinero, algo que no es posible con el desarrollo tradicional. Si tu idea no funciona como esperas, puedes modificarla o descartarla hasta conseguir el resultado que tienes en tu cabeza.
Palabras más, palabras menos, esto es lo que puedes conseguir con una herramienta no-code:
Puedes crear sitios y páginas web 100% funcionales para dar a conocer tus servicios, para captar clientes o para promocionar productos; por ejemplo:
Puedes crear aplicaciones web que se ejecutan desde el navegador; por ejemplo:
Puedes construir aplicaciones móviles funcionales, interactivas y compatibles con iOS y con Android; por ejemplo:
Puedes crear flujos de trabajos entre aplicaciones para automatizar tareas repetitivas; por ejemplo:
Puedes organizar información compleja de forma automática y crear sistemas internos para mejorar la eficiencia del negocio; por ejemplo:
Puedes crear productos mínimos viables (MVPs) y prototipos para probar ideas sin invertir demasiado tiempo o dinero; por ejemplo:
En nuestro blog, puedes encontrar un artículo especializado sobre las herramientas no-code para emprendedores, donde te explicamos las características de algunas de las que te comentamos más arriba y te mostramos datos de uso para que entiendas cómo funciona cada una.
Ten claro qué quieres hacer para elegir la herramienta más adecuada:
Evalúa las funcionalidades, las características y el costo de cada herramienta para elegir la que más te convenga; por ejemplo:
Crea una versión básica de tu idea para analizar su funcionamiento y su aceptación por parte de los usuarios antes de invertir tiempo y dinero en un desarrollo más complejo:
En relación con lo anterior:
Posteriormente:
Si sigues estos pasos, podrás crear un producto digital con las herramientas no-code que hay disponibles en la red. Como te diste cuenta, puedes crear sitios web, aplicaciones móviles o flujos de trabajo automatizados de forma rápida, sencilla y más económica, no hace falta ser un experto tecnológico; la clave es que tengas claros tus objetivos y tus necesidades o las de tus usuarios, y elijas la que mejor se adapte a tu proyecto. ¡Nos leemos!