Los sensores para el análisis del agua garantizan mediciones precisas y continuas del pH, de la conductividad, de la turbidez y de la temperatura para conocer, en tiempo real, la calidad y el estado del líquido, lo que permite automatizar procesos, detectar alguna anomalía y tomar decisiones utilizando datos reales.
Por esa razón, los sensores de este tipo tienen muchas aplicaciones, pero te contamos más en este artículo. Aquí, te explicamos qué son los sensores para analizar el agua con mayor detalle, qué tipos existen y qué usos tienen en los contextos industriales y en los ecológicos. Baja el cursor y no te pierdas de nada.
Los sensores para el análisis de agua miden las principales propiedades físicas, químicas o biológicas de un líquido y convierten la información recolectada en datos que pueden interpretarse para evaluar la calidad, la composición o el estado del líquido, ya sea en tiempo real o mediante mediciones periódicas.
Los sensores de este tipo analizan variables como:
Estos parámetros ofrecen información muy clara de la calidad del agua previamente analizada. El sensor detecta un parámetro específico, como el pH o la temperatura, y lo transforma en unas señales eléctricas (en la mayoría de los casos) que son leídas por un sistema o por un equipo de control, e interpretadas.
En el mercado, puedes encontrar distintos tipos de sensores y cada uno utiliza principios físicos y químicos distintos para medir parámetros específicos; además, se optimizan para realizar tareas concretas; por ejemplo:
| Tipo de sensor | ¿Qué mide? |
|---|---|
| Sensores de pH | Nivel de acidez o alcalinidad |
| Sensores de conductividad | Capacidad del líquido para conducir electricidad (iones disueltos) |
| Sensores de turbidez | Nivel de partículas en suspensión |
| Sensores de temperatura | Temperatura del líquido |
| Sensores TDS | Cantidad total de sólidos disueltos (estimada) |
Los sensores de pH miden la acidez o la alcalinidad en una escala del 0 al 14 para asegurar que el agua es apta para consumo o para uso industrial, o para garantizar que no causará corrosiones o incrustaciones en los equipos.
| Aplicaciones | Aspectos clave |
|---|---|
| Plantas de tratamiento de agua potable y residual, procesos químicos, agricultura y laboratorios. | Requieren calibración frecuente, son sensibles a la temperatura, tienen electrodos con desgaste progresivo y necesitan mantenimiento y almacenamiento adecuado. |
Los sensores de conductividad miden la capacidad de un líquido para conducir electricidad, estimando su nivel de pureza o de mineralización según la cantidad de sales y de minerales disueltos en el agua detectados.
| Aplicaciones | Aspectos clave |
|---|---|
| Control de calidad del agua, sistemas de ósmosis inversa, procesos industriales y agricultura. | No identifican sustancias específicas, hacen una medición indirecta basada en iones, tienen una alta estabilidad y son de bajo mantenimiento y robustos en entornos exigentes. |
Los sensores de turbidez miden la cantidad de partículas en suspensión en un líquido. Cuantas más partículas haya, más turbia será el agua, lo que suele indicar una menor calidad o una gran presencia de contaminantes.
| Aplicaciones | Aspectos clave |
|---|---|
| Agua potable, control de vertidos, industria alimentaria y monitorización ambiental. | No identifican el tipo de partículas, son sensibles a la suciedad en el sensor, requieren limpieza periódica y funcionan como indicadores indirectos de calidad del agua. |
Los sensores de temperatura miden el grado térmico de un líquido, un proceso importante, ya que, en gran medida, la temperatura influye en otros parámetros del agua y en el comportamiento de procesos físicos y químicos.
| Aplicaciones | Aspectos clave |
|---|---|
| Control de procesos industriales, laboratorios, monitorización ambiental y sistemas de agua. | Son de alta precisión, de bajo mantenimiento, fundamentales para compensación de otros sensores y ampliamente integrados en sistemas multivariables. |
Los sensores TDS estiman la cantidad total de sólidos disueltos en el agua, como sales y minerales, dando una idea general de la pureza.
| Aplicaciones | Aspectos clave |
|---|---|
| Agua potable, acuarios, agricultura y sistemas de filtración. | Hacen una medición indirecta basada en la conductividad, aunque no identifica sustancias específicas; por eso, es útil como indicador general de calidad del agua. |
A simple vista, los sensores para el análisis del agua miden, controlan y optimizan las propiedades físico-químicas del líquido de forma continua y fiable; sin embargo, el uso va más allá de la medición del líquido, puesto que:
Además, las aplicaciones varían en cada industria:
En este caso, los sensores se integran en varias fases:
Por ejemplo, un sensor de cloro mide la concentración y el sistema ajusta la dosificación de forma 100 % automática y en tiempo real. Esto permite detectar fallos en la dosificación química, la saturación de filtros y la contaminación inesperada del líquido sin la necesidad de la intervención de un ser humano.
Los sensores se utilizan para los procesos sensibles:
Además, para limpiar y para desinfectar por dentro las tuberías, los tanques y los equipos de procesamiento, pueden utilizarse sensores que detectan cambios entre agua, detergente y enjuague para optimizar el consumo de agua y de productos químicos, y para asegurar que no queden residuos en las líneas. Esto reduce costos operativos, ahorra recursos y cumple las normativas.
En el ámbito agrícola, los sensores de este tipo:
Incluso, transforman la gestión agrícola en un proceso predictivo y automatizado al activar aireadores, sistemas de recirculación y dosificación de correctores químicos, lo que reduce la mortalidad y mejora el rendimiento.
Las redes de sensores facilitan una gestión ambiental y basada en evidencia continua y distribuida, pues tienen aplicaciones como:
Con los datos recolectados, se identifican tendencias a largo plazo, se detectan eventos anómalos en tiempo real y se analiza el ecosistema.
Ya que conoces las distintas aplicaciones de los sensores para analizar el agua, es importante que sepas que hay que elegir el dispositivo considerando la composición, la temperatura y la presencia de contaminantes, ya que influyen en el rendimiento y en la precisión de la medición; además, hay factores extra que debes tomar en cuenta para hacer una inversión adaptada a tus necesidades:
Para asegurar la máxima eficiencia del sensor, hay que considerar la presión del sistema, la temperatura del agua, la presencia de sólidos o de incrustaciones, y el espacio que hay disponible para la instalación.
Algunos sensores se integran con sistemas automatizados; por eso, es necesario verificar el tipo de salida del sensor, la compatibilidad con protocolos de comunicación y la capacidad de transmisión de datos en tiempo real para que el dispositivo pueda trabajar en conjunto con otros aplicativos informáticos:
En resumen, los sensores para el análisis del agua son ideales para medir, para controlar y para optimizar la calidad de los líquidos; además, gracias a que dan datos en tiempo real, facilitan tomar decisiones precisas, automatizar procesos y garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad y de seguridad, algo esencial en entornos industriales y ecológicos con procesos rigurosos.