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Cómo crear un espacio de teletrabajo en casa sin sacrificar la comodidad y la productividad

Para convertir un rincón de la casa en un espacio de teletrabajo productivo, debes prestarle atención a ciertos aspectos básicos para proteger tu salud física, para estar concentrado y para sentirte motivado a diario, como:

  • Minimizar los ruidos domésticos para evitar interrupciones constantes y para reducir la fatiga mental.
  • Cuidar la ventilación y la calidad del aire para prevenir la somnolencia y para mejorar el rendimiento cognitivo.
  • Mantener una temperatura estable (idealmente, entre 20 y 22 °C) para evitar distracciones causadas por el frío o por el calor.
  • Definir, con claridad, dónde empieza la jornada y dónde termina la vida personal para desconectar, mentalmente, al final del día.

En esta guía, repasaremos todo lo necesario para diseñar un despacho funcional y acogedor donde puedas teletrabajar, desde cómo planificar una buena iluminación hasta integrar un área de descanso con el sofá ideal; además, te explicaremos cómo puedes elegir el escritorio perfecto y una silla ergonómica.

¡Sigue leyendo!

1. Asegúrate de que la iluminación es adecuada

Las luces son un aspecto importante al diseñar un espacio de teletrabajo, ya que influyen en el rendimiento diario y en la salud ocular. Una iluminación deficiente genera fatiga visual, dolores de cabeza y somnolencia, mientras que un espacio bien iluminado te ayuda a mantenerte mucho más concentrado.

Estos son algunos consejos que puedes seguir para asegurar que tu espacio tenga la iluminación adecuada:

  • Orienta el escritorio de forma lateral a las ventanas. Colocar la pantalla justo enfrente o de espaldas a la fuente de luz genera reflejos y deslumbramientos que forzarán tu vista.
  • Trabaja con luz neutra. Esta tonalidad reproduce la frescura de la luz diurna y activa el cerebro sin la frialdad de los tonos azules o la relajación excesiva de las luces cálidas.
  • Compra lámparas de flexo. Los modelos con brazo orientable y tecnología LED antideslumbrante dirigen el haz, exactamente, hacia tus documentos sin generar sombras con la mano; además, las lámparas con fijación de pinza liberan espacio vital en la superficie.
  • Busca barras de luz para monitor (screenbars). Se fijan en la parte superior de la pantalla y proyectan la luz, directamente, hacia el área de trabajo sin reflejarse en la pantalla u ocupar espacio físico sobre el escritorio.
  • Coloca una lámpara de pie en una esquina de tu oficina para proyectar una luz indirecta hacia el techo o las paredes. Esto elimina el contraste entre una pantalla brillante y una habitación a oscuras para reducir el cansancio ocular.
  • Elige una iluminación regulable (dimmable) que te permita adaptar el brillo conforme avanza la tarde; además, compra bombillas con un alto índice de reproducción cromática para percibir los colores de forma real y natural.

2. Adapta un área de tu oficina para tener microdescansos

Incorporar un área de descanso dentro de tu espacio de teletrabajo te permitirá tomar pausas para reactivar la circulación y para reducir la fatiga mental, de modo que busca un sofá o un sillón auxiliar donde puedes tomar microdescansos durante tu jornada laboral.

Si tienes una oficina pequeña, un sofá de dos plazas con patas elevadas y con líneas rectas te garantizará comodidad, no te quitará demasiado espacio y no hará que el lugar se sienta recargado.

O, si tu oficina es un cuarto de invitados al mismo tiempo, elige un sofá cama donde puedas tomar descansos breves durante el día y, al mismo tiempo, sirva para que tus visitas tengan donde dormir cómodamente cuando vayan a tu casa.

Además, elige sofás y sillones tapizados con tejidos de alta resistencia, como telas antimanchas o aterciopeladas, en tonos neutros, beiges o grises.

3. Elige un escritorio que te permita trabajar con comodidad

El escritorio debe contar con una profundidad mínima de 70 a 80 cm para situar la pantalla a una distancia segura para los ojos y para disponer de espacio para apoyar los antebrazos; además, debe ser lo suficientemente estable para que no vibre o se mueva cuando teclees.

Nuestra recomendación son los escritorios elevables (sit-stand), que permiten alternar entre trabajar sentado y de pie a lo largo del día para reducir la fatiga lumbar y para estimular la circulación.

Cuando trabajes, el borde superior del monitor debe quedar a la altura de los ojos (o ligeramente por debajo) y a la distancia de un brazo extendido; en caso de que tengas una laptop, usa un soporte elevador para que no fuerces tus cervicales.

Además, como trabajar encorvado sobre la pantalla y el teclado del portátil perjudica la postura, utiliza un teclado externo y un ratón ergonómico que mantengan las muñecas en una posición neutra y relajada.

4. Compra una silla ergonómica

Una silla ergonómica se adapta a la forma natural del cuerpo, previene dolores musculares, protege la columna vertebral y mejora la circulación sanguínea si pasas muchas horas sentado; por eso, es una de las primeras cosas que debes comprar si quieres teletrabajar desde casa.

Cuando busques sillas, debes fijarte en estos aspectos:

  • Soporte lumbar regulable. Debe ajustarse en altura y en profundidad para mantener la curvatura natural de la zona lumbar y para evitar la postura encorvada.
  • Mecanismo síncrono o basculante. Permite reclinarse manteniendo una relación óptima entre la inclinación del respaldo y del asiento, lo que favorece el movimiento dinámico y evita la rigidez postural.
  • Reposabrazos adaptables (3D o 4D) ajustables en altura, en anchura y en ángulo. Permiten que los codos descansen en un ángulo de 90°, relajando la tensión en hombros y en trapecios.
  • Profundidad y altura del asiento. La altura debe permitir apoyar los pies planos en el suelo formando un ángulo recto con las rodillas y la profundidad debe dejar un hueco de 2 a 3 dedos entre la parte posterior de la rodilla y el borde de la silla para no entorpecer la circulación sanguínea.
  • Materiales transpirables. Las tapicerías en malla ofrecen mejor ventilación, previenen la acumulación de calor corporal y garantizan durabilidad.

5. Organiza el espacio para no desconcentrarte mientras trabajas

Mantener una superficie despejada y un entorno estructurado ayuda a prolongar los períodos de concentración y mejora la sensación de control sobre las tareas diarias; por eso, te recomendamos utilizar bandejas organizadoras bajo el escritorio, canaletas adhesivas o fundas flexibles para ocultar los cables.

Además, instala cajoneras de archivo bajo la mesa o estantes flotantes para guardar documentos y cuadernos fuera de la vista directa cuando no se estén utilizando.

Mantén sobre el escritorio, únicamente, lo indispensable para la tarea del momento, como equipo, ratón, libreta y botella de agua, y usa bandejas pequeñas o recipientes para organizar tus cosas y que no queden regadas sobre el escritorio.

Finalmente, dedica dos minutos al final de cada día a despejar tu espacio de teletrabajo. Encontrar todo en orden a la mañana siguiente te ayuda a iniciar la jornada enfocado y sin fricciones.

Como ves, diseñar un espacio de teletrabajo en casa es una inversión directa en tu salud, en tu concentración y en tu bienestar diario.

Una silla y un escritorio ergonómico, una iluminación adecuada y una zona de descanso confortable reducen la fatiga, mejoran el rendimiento y hacen que trabajar desde casa sea cómodo y esté libre de inconvenientes.