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¿Qué es el batch cooking y cómo puedes aprovecharlo para ahorrar tiempo y esfuerzo?

El batch cooking es una técnica que te permite pasar menos tiempo en la cocina y más tiempo enfocado en tu jornada de trabajo remoto; básicamente, esto consiste en preparar todas las comidas de tu semana para que solo tengas que sacarlas del refrigerador y calentarlas, lo que te ahorra dinero, te evita estrés y facilita que te alimentes de forma más saludable y balanceada sin demasiado esfuerzo.

En este artículo, te explicaremos qué es el batch cooking, cuáles son sus beneficios y cómo puedes aplicar esta técnica en tu día a día; de ese modo, te enfocarás en ser más productivo y eficiente durante tu jornada de trabajo. Sigue leyendo.

¿Qué es el batch cooking?

El batch cooking consiste en preparar, en una sola sesión, varias comidas para toda la semana en lugar de cocinar cada día desde cero, normalmente, durante el fin de semana dedicando unas cuantas horas; de esta forma, puedes tener varios platos listos (o prácticamente listos) que solo calientas, sirves y te sientas a comer, lo que te ahorra mucho tiempo y no interfiere con tu jornada de trabajo remoto.

El objetivo es cocinar grandes cantidades de preparaciones bases, como arroz, verduras y proteínas que, al momento, puedes combinar de distintas formas, pasando solo unos cuantos minutos en la cocina. Al final, comes bien sin esforzarte demasiado.

Beneficios del batch cooking para los trabajadores remotos

Ahorras tiempo

Cuando haces batch cooking, concentras el esfuerzo en una sesión de 2 a 4 h. Esto te evita dedicar tiempo a preparar preparaciones muy largas durante la semana y te deja tiempo para asistir a reuniones, para enfocarte en el trabajo, para completar tareas urgentes, para tomar pausas activas, para descansar, para ir al gimnasio… Además, ahorras energía y usas tus electrodomésticos de forma más eficiente.

Y ahorras dinero

Cuando planificas tu menú para toda la semana, compras solo lo necesario, lo que te evita hacer compras muy compulsivas y perder alimentos; también, dejas de pedir comidas a domicilio o de salir a un restaurante por falta de tiempo, y sabes que eso tiene un impacto en tu economía. Comienza a buscar las recetas que más te gusten, reúne los ingredientes necesarios y ¡pon manos a la obra!

Reduces desperdicios

El batch cooking te ayuda a utilizar los alimentos de manera mucho más inteligente; por ejemplo, puedes tomar los restos de las verduras para preparar cremas o usar las proteínas para distintos platos, algo que es difícil de hacer cuando solo tienes 30 minutos para cocinar tras pausar tu jornada laboral. Al final, te alimentas bien, ahorras dinero y contribuyes a la preservación del ambiente.

Te alimentas de forma más saludable

Como eres tú quien decide qué y cómo se alimenta, tienes un mejor control de los ingredientes, de las cantidades y de las formas de cocción, así que terminas llevando una dieta más balanceada con verduras, proteínas y carbohidratos que te sacien y mejoren tu salud; además, organizar tus comidas evita que comas alimentos ultraprocesados o con mucha azúcar y grasas, que tienen un impacto en tu organismo.

Trabajas con menos estrés

El trabajo remoto requiere concentración, disciplina y buena gestión del tiempo, puesto que hay muchos estímulos que te distraen y no tienes una supervisión propiamente directa. En este contexto, pensar en qué comerás puede desconcentrarte y generarte cierto estrés, lo que evitas cuando haces batch cooking. Saber que tienes preparaciones listas te da tranquilidad, sobre todo, en días movidos o donde no tienes energía.

¿Cómo puedes iniciarte en el batch cooking?

Planifica tu semana

La base del batch cooking es tener un menú semanal claro y organizado, donde definas qué quieres preparar y qué combinaciones de alimentos puedes hacer para que se complementen y se conserven bien en el refrigerador. Estos son algunos consejos prácticos:

  • Elige 2 o 3 proteínas principales (carne de res, pollo, pescado, legumbres…) y combínalas con distintas verduras y con carbohidratos.
  • Elige preparaciones que puedas reutilizar de varias formas; por ejemplo, un pollo asado que añadas a ensaladas o a guisos.
  • Lleva un control de la duración de los alimentos. Algunas verduras y proteínas se conservan por más tiempo y otras se deben consumir rápido a menos que se congelen.

Haz la lista de la compra

Una vez que tengas tu menú definido, anota todos los ingredientes y agrúpalos por categorías, como verduras, proteínas, cereales, lácteos, condimentos o carbohidratos, y ve a hacer la compra. Eso sí, procura a hacerla de forma inteligente para ahorrar:

  • Compra productos de temporada, que son más baratos, frescos y sabrosos.
  • Lleva algunos ingredientes congelados para que duren más tiempo, como verduras y legumbres.
  • No compres demasiados productos perecederos, ya que podrían echarse a perder si no los usas a tiempo.

Elige bien las recetas que quieras preparar

Para que le saques provecho al batch cooking, lo ideal es preparar platos versátiles y fáciles de recalentar; por ejemplo:

  • Guisos y estofados; su sabor mejora con los días y, cuando los congelas, se conservan bien.
  • Cremas y sopas, que son fáciles de recalentar y puedes añadirles toppings.
  • Arroces y legumbres; se combinan con proteínas fácilmente y te dan energía para completar tu jornada de trabajo.
  • Verduras al horno o asadas, que, almacenadas correctamente, se mantienen crujientes y son buenos acompañantes.

Organiza bien tu tiempo

Aunque no lo creas, la clave no es cocinar muy rápido, sino cocinar de forma eficiente e inteligente:

  • Mientras el horno está ocupado, prepara arroz o cocina las legumbres.
  • Utiliza ollas a presión, vaporeras y procesadores de alimentos para completar las preparaciones en menos tiempo.
  • Prepara las proteínas primero y, luego, pasa a los carbohidratos hasta finalizar con las verduras.

Conserva bien los alimentos

Para que los alimentos no pierdan sabor o textura, debes conservarlos de forma adecuada. Estos son algunos tips:

  • Divide los alimentos por porciones y guárdalos en recipientes herméticos.
  • Etiqueta cada recipiente con la fecha y con el contenido para saber qué debes comer primero.
  • Congela cualquier preparación que no consumirás en 2 o en 3 días, como guisos, sopas y arroces.
  • Separa las salsas y los aderezos para que mantengan la frescura.

Recetas ideales para el batch cooking

Si haces batch cooking, lo ideal es que adaptes el menú a tus gustos y a tus necesidades; sin embargo, los siguientes platos funcionan bastante bien por ser versátiles y por conservarse de forma adecuada en el refrigerador; dales un vistazo:

  • Guisos y estofados, cuyo sabor mejora con los días y son fáciles de congelar; por ejemplo, guiso de lentejas, estofado de ternera y chili de pollo.
  • Cremas y sopas, que son fáciles de calentar y puedes añadirles distintos toppings; por ejemplo, crema de calabaza, sopa de verduras o crema de lentejas.
  • Arroces y cereales, que sirven de base neutra para proteínas y para verduras; por ejemplo, arroz integral, quinoa y cuscús.
  • Verduras al horno o asadas, que puedes usar como acompañantes o para preparar ensaladas; por ejemplo, zanahoria, calabacín, pimientos y brócoli.
  • Proteínas al horno o cocidas, que se conservan bien y puedes dividir en porciones fácilmente; por ejemplo, pollo asado, pescado al horno y huevos cocidos.
  • Legumbres, que puedes usar en ensaladas, en guisos y en purés; por ejemplo, garbanzos, lentejas y frijoles.

Ejemplo práctico del batch cooking

Para que entiendas mejor cómo funciona el batch cooking, preparamos un ejemplo que ilustra cómo sería tu semana preparando varias preparaciones con antelación. El primer paso sería definir el menú semanal, que se vería de esta forma:

Categoría Platos Sugeridos
Proteínas
  • Pollo asado
  • Lentejas estofadas
  • Salmón al horno
Carbohidratos
  • Arroz integral cocido
  • Quinoa cocida
  • Patatas asadas
Verduras y guarniciones
  • Verduras al horno, como zanahoria, calabacín y pimiento
  • Brócoli al vapor
  • Ensalada fresca lista para montar
Salsas y complementos
  • Salsa de yogur con hierbas
  • Pesto de albahaca
  • Vinagreta básica

la distribución por días quedaría así; toma nota:

Día Almuerzo Cena
Lunes Pollo asado + arroz integral + brócoli Lentejas estofadas con verduras
Martes Ensalada con pollo asado, quinoa y vinagreta Salmón al horno + verduras al horno
Miércoles Guiso de lentejas + patatas asadas Wrap de pollo con verduras y con salsa de yogur
Jueves Salmón al horno + quinoa + brócoli Crema de verduras + tostadas integrales
Viernes Pollo asado + arroz + verduras al horno Ensalada de lentejas con vinagreta

El batch cooking es una técnica muy versátil y que, sin duda, te ahorrará tiempo y esfuerzo sin ser un experto en los fogones. La clave es que seas creativo para que comiences la semana con preparaciones saludables, variadas y listas para calentar, y todo comienza con definir un menú y la lista de la compra; cuando ya tengas eso resuelto, afila los cuchillos, calienta los sartenes y ¡comienza a cocinar!