El uso intensivo y continuo por parte de decenas de usuarios distintos hace que los electrodomésticos de un coworking o de un coliving tengan un nivel de desgaste mayor que otros equipos domésticos estándar; además, el mal uso de la lavadora o de las cafeteras, por ejemplo, suele provocar averías frecuentes, costes operativos altos y fricciones entre la comunidad.
Para evitar esto, la solución es hacer un mantenimiento preventivo de todos los electrodomésticos que haya en tu espacio, desde el refrigerador en la cocina y en las áreas comunes hasta las lavadoras en los cuartos de lavado. Aplicando rutinas técnicas muy sencillas, puedes triplicar la durabilidad de los aparatos y mantener las instalaciones operativas al 100 %.
De esas rutinas hablaremos en este artículo, ya que preparamos una guía con consejos para proteger las refrigeradoras, las cocinas, las cafeteras y las lavadoras de tu espacio compartido de forma rápida, eficiente y sin complicaciones.

En un entorno de coworking o en un coliving, la apertura constante de puertas a lo largo del día y la acumulación masiva de envases de diferentes residentes hacen que el compresor trabaje al límite de su capacidad; por eso, para evitar fallos repentinos, fugas de agua o un pico innecesario en la factura de la luz, te recomendamos:
La acumulación de migas, de derrames de líquidos y de grasa en los pliegues de la goma impide un cierre hermético, y, cuando el sellado falla, el aire frío se escapa de forma continua, lo que obliga al compresor a funcionar sin pausa para intentar compensar la pérdida de temperatura. Esto dispara el consumo eléctrico y acelera el desgaste del motor.
Acción práctica: limpia los pliegues mensualmente usando un paño suave, agua tibia y jabón neutro, y comprueba su estado usando un billete o una hoja de papel al cerrar la puerta; si se desliza sin resistencia al tirar de él, tienes que ajustar o cambiar el empaque.
En las cocinas compartidas, es habitual que los usuarios bloqueen las rejillas de ventilación internas con envases grandes o con bolsas, y, si el aire frío no circula libremente, el refrigerador enfría de forma irregular, dejando zonas calientes donde la comida puede dañarse; además, la acumulación de polvo en la condensadora trasera impide la correcta disipación del calor.
Acción práctica: deja un par de dedos de separación entre los recipientes internos y la pared posterior y, en la parte externa, asegúrate de que el equipo mantenga una distancia mínima de 5 a 10 cm con la pared trasera.
Ajustar la temperatura demasiado baja solo genera placas de hielo y sobrecarga el sistema, no hace que la comida se enfríe más rápido; además, guardar recipientes con comida recién cocinada rompe la cadena de frío del resto de los alimentos y genera una condensación excesiva que termina convertida en escarcha.
Acción práctica: mantén el termostato calibrado entre 3 y 5 °C para el compartimento principal, y a -18 °C para el congelador, y coloca una nota visual para recordarles a los miembros que deben esperar a que la comida alcance la temperatura ambiente antes de guardarla.

La grasa acumulada, los derrames que no se limpian a tiempo y el uso inadecuado de recipientes son las causas principales de averías tempranas y de accidentes en las cocinas de los coworkings y de los colivings, pero tenemos algunas recomendaciones prácticas que te ayudarán a mejorar la vida útil de tus electrodomésticos:
En vitrocerámicas y en cocinas de inducción, la suciedad quemada opaca el cristal y puede rayarlo permanentemente al intentar rasparla en seco, mientras que, en cocinas de gas, la grasa obstruye los orificios de los quemadores, lo que altera la combustión y genera llamas amarillas que manchan el menaje.
Además, cuando la comida cocinada o el aceite se derraman sobre una superficie caliente, el calor los incrusta y los carboniza de inmediato.
Acción práctica: coloca paños de microfibra y productos limpiadores no abrasivos a la vista de los usuarios para que puedan limpiar cualquier derrame en el momento.
Arrastrar sartenes pesadas o colocar recipientes húmedos en la base de las cocinas de vitrocerámica o de inducción les resta vida útil, y, en el caso de los hornos y de los microondas, las salpicaduras de comida sin tapar provocan incrustaciones en las paredes internas que se recalientan en cada uso hasta dañar los componentes electrónicos o la antena de magnetrón.
Acción práctica: asegúrate de que las sartenes y la indumentaria de cocina del espacio tengan fondos totalmente planos y limpios, instala tapas protectoras rígidas de uso obligatorio para tapar todos los platos y coloca una lámina protectora de teflón reutilizable en la bandeja inferior del horno para evitar la acumulación de residuos.
En las cocinas compartidas, es importante revisar los elementos mecánicos y eléctricos periódicamente, ya que un mal encendido o una fuga pasan desapercibidos y pueden causar muchos problemas inesperados.
Acción práctica: comprueba, mensualmente, que el sistema de seguridad que corta el gas funcione correctamente y, si utilizas placas de inducción o de vitrocerámica, revisa que la silicona de sellado del borde no esté levantada para evitar cortocircuitos por la filtración de agua o de grasa.

La cafetera es uno de los electrodomésticos que mayor mantenimiento requiere para extender su vida útil debido a la acumulación de cal, a la humedad constante y a los restos de café y de leche, que pueden provocar obstrucciones térmicas o fallos en las bombas de presión. ¿Qué puedes hacer para evitarlo? Toma nota de estos consejos de mantenimiento preventivo:
La acumulación de minerales es la causa principal de averías en las cafeteras, pues la cal se adhiere a las tuberías internas y a la caldera, y reduce la presión del agua, altera la temperatura de extracción y termina por taponar el circuito.
Acción práctica: programa una descalcificación profunda cada 1 a 3 meses y utiliza productos a base de ácido cítrico de grado alimentario. No uses vinagre porque su acidez puede corroer las juntas de goma y los componentes de latón internos.
El agua directa del grifo acelera la sedimentación de cal y cambia el sabor del café, por lo que te recomendamos utilizar agua filtrada o embotellada para cada preparación.
Acción práctica: instala una jarra filtrante para rellenar el depósito de la cafetera o utiliza filtros descalcificadores directamente dentro del tanque de agua para prolongar la vida útil de las bombas.
Los posos de café húmedos provocan la aparición de moho en cuestión de horas y la proteína de la leche se quema y se adhiere a las boquillas de vapor, lo que obstruye las salidas y crea un foco de bacterias.
Acción práctica: vacía y lava el cajón de posos y la bandeja de goteo al final de cada jornada, y, si la cafetera tiene lanza de vapor para leche, púrgala (solo debes soltar un chorro de vapor corto) y límpiala con un paño húmedo después de cada uso.

La rotación constante de usuarios, la mezcla de prendas y las malas costumbres, como sobrecargar el tambor o usar exceso de detergente, provocan vibraciones excesivas, malos olores en la ropa y averías en la bomba de desagüe, cosas que puedes evitar con estos consejos para extender la vida útil de la lavadora:
El pliegue de la goma frontal es el lugar donde se acumulan monedas, horquillas, agua estancada y residuos de jabón, y la humedad atrapada genera moho negro, malos olores persistentes y el deterioro del sello de goma, lo que provoca fugas de agua.
Acción práctica: pasa un paño seco por el interior de la goma de la escotilla, al menos, una vez por semana para retirar objetos atrapados y restos de agua, y pídele a los residentes que dejen la puerta ligeramente entreabierta tras cada lavado para que el interior se seque y no proliferen bacterias.
El exceso de jabón crea una capa de espuma densa que la máquina no puede aclarar, lo que atasca los tubos de drenaje, bloquea el sensor de nivel de agua y deja sedimentos en el cajetín; además, llenar el tambor al máximo desequilibra el eje y destruye los rodamientos.
Acción práctica: usa vasos dosificadores para controlar las cantidades de detergente, y, en la zona de lavado, pon un cartel recordando que debe quedar un espacio libre del tamaño de un puño en la parte superior del tambor para que las prendas puedan moverse y lavarse adecuadamente.
Monedas, pelusas y restos de tejidos terminan alojados en el filtro de la bomba de desagüe, y, si este filtro se bloquea, la lavadora no podrá evacuar el agua, interrumpirá el ciclo y dejará la ropa encharcada.
Acción práctica: limpia el filtro inferior de desagüe una vez al mes y programa un ciclo de lavado en vacío mensual a alta temperatura (60 a 90 °C) utilizando un limpiador específico o vinagre de limpieza para desincrustar la cal de las resistencias y para eliminar la grasa acumulada.
Como ves, extender la vida útil de los electrodomésticos en un coworking o en un coliving solo requiere constancia, cultura comunitaria y prevención. Si implementas pequeñas rutinas de mantenimiento y haces que los miembros y los residentes hagan un buen uso de los equipos, reducirás las averías de última hora y los costes operativos, y elevarás la sensación de satisfacción.
Recuerda siempre que una comunidad que cuida sus espacios compartidos es una comunidad más eficiente, cómoda y sostenible.