En un coworking, la cocina es un espacio que sirve para la pausa del café o para el almuerzo, lo que la hace el “corazón” del lugar. Aquí, todos los trabajadores remotos no solo desconectan de la rutina, sino que interactúan entre sí y, por eso, debes prestar atención al momento de diseñarla, asegurándote de que sea funcional.
A diferencia de una cocina residencial, la cocina de un coworking debe diseñarse para soportar el alto tráfico diario de decenas (o cientos) de usuarios de manera simultánea sin perder su estética, su higiene o su funcionalidad, algo de lo que hablaremos en este artículo.
En esta guía, analizaremos todo lo que necesitas saber para crear una cocina de coworking funcional, duradera y atractiva, empezando por la elección de los electrodomésticos que marcarán la diferencia en el día a día; así, lograrás un equilibrio perfecto entre resistencia, diseño y comodidad.
Los electrodomésticos de nivel residencial estándar suelen deteriorarse rápidamente cuando son utilizados por decenas de personas al día; por eso, la inversión inicial en los equipos correctos evitará problemas de mantenimiento y mejorará la experiencia de la comunidad.
Estos son los elementos que no pueden faltar:
Lo ideal es conseguir una refrigeradora con compartimientos, de doble puerta o side-by-side que ofrezcan un espacio interior lo suficientemente amplio para que los usuarios del coworking puedan guardar sus envases de forma organizada.
Además, debe tener un motor resistente capaz de recuperar el frío rápidamente, ya que las puertas se abrirán de forma continua.
Por temas de seguridad, de facilidad de limpieza y de rapidez, la mejor decisión es optar por cocinas eléctricas o de inducción para la cocina que tengan encendido rápido, bloqueo de seguridad y apagado automático.
Es verdad que muchos usuarios llevan su comida preparada, pero ofrecer la posibilidad de cocinar o de terminar preparaciones en el lugar es un valor añadido enorme para tu coworking.
Para evitar cuellos de botella y filas largas que frustren a los coworkers, lo ideal es instalar una estación de microondas (al menos dos o tres dependiendo de la cantidad de usuarios de tu coworking) y ubicarla en estantes o empotrados para liberar espacio en las encimeras.
Elige cafeteras de grado comercial (o varias estaciones distribuidas) que soporten un uso intensivo y dispensadores de agua fría y caliente conectados a la red con filtros de purificación.
En una cocina residencial, el diseño suele basarse en el clásico «triángulo de trabajo» (fregadero, cocina y nevera); sin embargo, en un coworking, el objetivo principal es facilitar el flujo simultáneo de varias personas.
Para lograrlo, la cocina de tu coworking debe dividirse en zonas estratégicas independientes:
Los materiales y los acabados de una cocina de coworking sufren un desgaste exponencialmente mayor que los de un hogar, por lo que la selección de acabados debe guiarse por la durabilidad y por la facilidad de mantenimiento:
Olvídate de los materiales porosos como el mármol o la madera natural sin tratar e instala encimeras e islas de cuarzo compacto, de acero inoxidable o de granitos tratados. Estos materiales soportan impactos, manchas de café o grasa, y se desinfectan rápido y de forma efectiva.
Los muebles y los gabinetes deben fabricarse con laminados de alta presión (HPL) o con melamina de espesor superior con cantos reforzados en PVC/ABS para que no se desgasten con los golpes de las sillas o por el uso continuo de cajones y de puertas.
Cuando estés definiendo el diseño de la cocina de tu coworking, recuerda instalar un sistema de extracción semi-industrial con conductos directos al exterior y con filtros de carbón activado para neutralizar olores pesados.
Integra cajones extraíbles con contenedores diferenciados para reciclaje, para materia orgánica y para restos generales, y ponlos bajo la superficie de trabajo para evitar la acumulación de bolsas a la vista y para mantener la armonía visual dentro de los espacios del coworking.
Combina luz fría o blanca, y brillante en la zona de preparación y lavado para facilitar la limpieza y la visibilidad con luz cálida e indirecta sobre el comedor o las barras para crear un ambiente acogedor que invite al descanso.
Para evitar tensiones entre usuarios y para conservar la higiene, es esencial establecer normas de convivencia desde el primer día. Desde Coworkingfy, te traemos algunas recomendaciones:
Como ves, invertir en los electrodomésticos adecuados y diseñar el espacio pensando en la utilidad y en la durabilidad hará que la cocina de tu coworking sea un espacio funcional, seguro y limpio a largo plazo. Recuerda que una cocina bien pensada minimiza los costos de mantenimiento, eleva la experiencia diaria de los usuarios y proyecta la calidad de todo el espacio de trabajo.