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Cómo puedes diseñar la cocina de un coworking considerando el equipamiento, la distribución y la durabilidad

En un coworking, la cocina es un espacio que sirve para la pausa del café o para el almuerzo, lo que la hace el “corazón” del lugar. Aquí, todos los trabajadores remotos no solo desconectan de la rutina, sino que interactúan entre sí y, por eso, debes prestar atención al momento de diseñarla, asegurándote de que sea funcional.

A diferencia de una cocina residencial, la cocina de un coworking debe diseñarse para soportar el alto tráfico diario de decenas (o cientos) de usuarios de manera simultánea sin perder su estética, su higiene o su funcionalidad, algo de lo que hablaremos en este artículo.

En esta guía, analizaremos todo lo que necesitas saber para crear una cocina de coworking funcional, duradera y atractiva, empezando por la elección de los electrodomésticos que marcarán la diferencia en el día a día; así, lograrás un equilibrio perfecto entre resistencia, diseño y comodidad.

1. Elegir los electrodomésticos más adecuados para la cocina de tu coworking

Los electrodomésticos de nivel residencial estándar suelen deteriorarse rápidamente cuando son utilizados por decenas de personas al día; por eso, la inversión inicial en los equipos correctos evitará problemas de mantenimiento y mejorará la experiencia de la comunidad.

Estos son los elementos que no pueden faltar:

Refrigeradoras de gran capacidad

Lo ideal es conseguir una refrigeradora con compartimientos, de doble puerta o side-by-side que ofrezcan un espacio interior lo suficientemente amplio para que los usuarios del coworking puedan guardar sus envases de forma organizada.

Además, debe tener un motor resistente capaz de recuperar el frío rápidamente, ya que las puertas se abrirán de forma continua.

Cocinas y placas de inducción

Por temas de seguridad, de facilidad de limpieza y de rapidez, la mejor decisión es optar por cocinas eléctricas o de inducción para la cocina que tengan encendido rápido, bloqueo de seguridad y apagado automático.

Es verdad que muchos usuarios llevan su comida preparada, pero ofrecer la posibilidad de cocinar o de terminar preparaciones en el lugar es un valor añadido enorme para tu coworking.

Estación de microondas

Para evitar cuellos de botella y filas largas que frustren a los coworkers, lo ideal es instalar una estación de microondas (al menos dos o tres dependiendo de la cantidad de usuarios de tu coworking) y ubicarla en estantes o empotrados para liberar espacio en las encimeras.

Cafeteras y dispensadores de agua

Elige cafeteras de grado comercial (o varias estaciones distribuidas) que soporten un uso intensivo y dispensadores de agua fría y caliente conectados a la red con filtros de purificación.

2. Distribuir las zonas de forma estratégica

En una cocina residencial, el diseño suele basarse en el clásico «triángulo de trabajo» (fregadero, cocina y nevera); sin embargo, en un coworking, el objetivo principal es facilitar el flujo simultáneo de varias personas.

Para lograrlo, la cocina de tu coworking debe dividirse en zonas estratégicas independientes:

  • Zona de hidratación y de café. Esta área debe estar ubicada lo más cerca posible de la entrada de la cocina para que los usuarios solo entren a servirse un café, a rellenar su termo de agua o a tomar un snack rápido sin tener que cruzar toda la cocina.
  • Área de calentado y de preparación. En esta área, debes ubicar las estaciones de microondas en batería, las encimeras para preparar la comida y la zona de cocción; por eso, debe estar cerca de la refrigeradora para que calentar la comida sea un proceso corto y fluido.
  • Zona de lavado y de recolección. El fregadero, los lavavajillas y los cubos de basura deben estar agrupados, preferiblemente, en el trayecto de salida hacia el comedor; así, cuando un usuario termine de comer, puede depositar los residuos, dejar sus platos sucios y despejar el área rápidamente.
  • Islas centrales. Si el espacio lo permite, incluye una isla central de gran tamaño; esto duplica el espacio de encimera para la preparación, mejora el flujo de tráfico y sirve como punto de encuentro informal para reuniones espontáneas.

3. Elegir materiales duraderos y resistentes

Los materiales y los acabados de una cocina de coworking sufren un desgaste exponencialmente mayor que los de un hogar, por lo que la selección de acabados debe guiarse por la durabilidad y por la facilidad de mantenimiento:

Encimeras e islas de alta resistencia

Olvídate de los materiales porosos como el mármol o la madera natural sin tratar e instala encimeras e islas de cuarzo compacto, de acero inoxidable o de granitos tratados. Estos materiales soportan impactos, manchas de café o grasa, y se desinfectan rápido y de forma efectiva.

Mobiliario de alta presión (HPL)

Los muebles y los gabinetes deben fabricarse con laminados de alta presión (HPL) o con melamina de espesor superior con cantos reforzados en PVC/ABS para que no se desgasten con los golpes de las sillas o por el uso continuo de cajones y de puertas.

Sistemas de extracción de alta potencia

Cuando estés definiendo el diseño de la cocina de tu coworking, recuerda instalar un sistema de extracción semi-industrial con conductos directos al exterior y con filtros de carbón activado para neutralizar olores pesados.

Estaciones de reciclaje y de residuos integradas

Integra cajones extraíbles con contenedores diferenciados para reciclaje, para materia orgánica y para restos generales, y ponlos bajo la superficie de trabajo para evitar la acumulación de bolsas a la vista y para mantener la armonía visual dentro de los espacios del coworking.

Iluminación zonificada

Combina luz fría o blanca, y brillante en la zona de preparación y lavado para facilitar la limpieza y la visibilidad con luz cálida e indirecta sobre el comedor o las barras para crear un ambiente acogedor que invite al descanso.

4. Definir las normas de mantenimiento y de convivencia

Para evitar tensiones entre usuarios y para conservar la higiene, es esencial establecer normas de convivencia desde el primer día. Desde Coworkingfy, te traemos algunas recomendaciones:

  • Política de limpieza de refrigeradora. Establece un día y una hora fijos a la semana (por ejemplo, los viernes al final de la tarde) para vaciar el refrigerador. Cualquier alimento o contenedor no etiquetado o que supere la fecha límite debe descartarse para prevenir la acumulación de comida olvidada y los malos olores.
  • Señalética visual e intuitiva. Utiliza infografías breves cerca del microondas, del lavavajillas y de las papeleras de reciclaje con mensajes como «Cubre tu plato al calentar» o «Lava lo que usas».
  • Abastecimiento constante de insumos. Garantiza que nunca falten esponjas limpias, jabón lavaplatos, servilletas y desinfectante en aerosol para que la cocina y los electrodomésticos se mantengan limpios y en buen estado.

Como ves, invertir en los electrodomésticos adecuados y diseñar el espacio pensando en la utilidad y en la durabilidad hará que la cocina de tu coworking sea un espacio funcional, seguro y limpio a largo plazo. Recuerda que una cocina bien pensada minimiza los costos de mantenimiento, eleva la experiencia diaria de los usuarios y proyecta la calidad de todo el espacio de trabajo.