Motivación intrínseca | Descubre lo que te impulsa a lograr tus metas

¿Sabes qué es lo que te impulsa a hacer las cosas que haces en tu vida diaria? Probablemente no, pero muchas de ellas se deben a la motivación intrínseca; un componente clave en nuestra vida diaria que te servirá para que inicies y culmines con éxito distintas actividades. La motivación intrínseca es algo que todos los seres humanos podemos desarrollar.

Cada persona es totalmente distinta y lo que motive a alguien, puede que no funcione para los demás (y viceversa). ¿Deseas saber cuáles son los componentes de la motivación intrínseca? Conoce en este artículo sus características, ejemplos y, sobre todo, qué es la motivación intrínseca. ¿Preparado? ¡Vamos a ello!

¿Qué es la motivación intrínseca?

Joven motivada a hacer ejercicios

La motivación intrínseca se define como un proceso mental que nos impulsa a realizar acciones por el simple hecho de que las disfrutamos. Cuando se habla de este tipo de motivación es porque la persona no espera recibir ningún tipo de recompensa externa. Tampoco tiene un objetivo económico.

El concepto de motivación intrínseca, en otras palabras, es hacer lo que verdaderamente nos gusta o nos apasiona. Por ejemplo, puede ser tomar una ruta en bicicleta cada cierto tiempo, porque se ama el ciclismo, o pintar un cuadro, aunque no seas un experto, pero adoras crear arte.

Este tipo de motivación también tiene muchísimo que ver con la necesidad de exploración del individuo, la experimentación y la curiosidad. Se podría decir que se origina dentro del individuo y permite que la persona sea recompensada con sentimientos de autorrealización y mejora en la percepción que tiene de sí mismo. De igual forma, guarda relación con los sentimientos de eficacia y de dominio de una tarea.

Componentes de la motivación intrínseca

Mujer con satisfacción personal | Motivación intrínseca

Componentes según Pintrich y De Groot (1990)

Pintrich y De Groot identificaron cuatro componentes de la motivación intrínseca. Son los siguientes:

  • Metas: Estas pueden ser relacionadas con la valoración social, metas relacionadas con la propia tarea y metas relacionadas con el sujeto. Es importante que el individuo persiga un objetivo para que inmediatamente se despierte su motivación intrínseca. De acuerdo a estos autores, es poco probable que alguien desempeñe una actividad si no tiene un fin a perseguir.
  • Percepción de competencia: En la motivación, hay una relación entre lo que se exige hacer y las capacidades que perciben tener los individuos para enfrentarse a ello. ¿Por qué querrías desempeñar una actividad si no te sientes capacitado para ello? ¿Por qué participarías en una actividad si no tienes buen rendimiento? Ahora, si la persona cree que tiene las habilidades, se incrementarán sus ganas de hacerlo.
  • Atribuciones: Hace referencia a cómo el sujeto percibe e interpreta la información que recibe. Cuando hay un resultado de éxito o fracaso, el sujeto piensa en factores como la capacidad, el esfuerzo, la suerte, la ayuda, el interés o la claridad de las instrucciones recibidas.
  • Autoconcepto: La idea que el sujeto tiene de sí mismo. A lo largo de la vida, este se reafirma por las vivencias, los refuerzos, los feedback que recibe y las atribuciones. En ese sentido, cuando una persona tiene una buena imagen de sus aptitudes, actitudes, experiencias, entre otros, puede aumentar su motivación intrínseca.

Otros componentes de la motivación intrínseca

Ahora bien, es importante mencionar que existen otros componentes que también se le atribuyen a la motivación intrínseca. Algunos autores prefieren la siguiente clasificación:

  • Sensación de significado: Nadie hará actividades que sientan que no valen la pena. No tendrá ganas y le provocará malestar y mal humor. Por eso, para que aparezca la motivación, el sujeto debe creer que esa actividad le aportará algún tipo de significado.
  • Sensación de progreso: Si en una actividad que realizas no ves los avances o las mejoras, rápidamente perderás la motivación.
  • Sentimiento de elección: Mientras más autónomo sea la persona, mayor motivación intrínseca tendrá.
  • Sensación de competencia: Saber que eres bueno en lo que haces y que cada día aumentas tus habilidades. No se refiere precisamente a la competencia con otros, sino al crecimiento diario del individuo.

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Características de la motivación intrínseca

Trabajo en equipo

  • Es voluntaria. No amerita persuasión, condiciones o estímulos externos.
  • No se espera recibir reconocimientos o premios externos. El motor que impulsa a la persona son sus propias creencias y lo que disfruta hacer.
  • La motivación intrínseca se puede sentir por diferentes actividades.
  • Muchas personas no saben que están sintiendo motivación intrínseca. Es decir, se manifiesta de manera inconsciente.
  • Busca el mayor desarrollo de la autonomía, independencia y persigue el cumplimiento de metas personales.
  • La motivación intrínseca no fomenta el afán por obtener resultados en el corto plazo.
  • Responde a factores como la realización personal o el placer.

Tipos de motivación intrínseca

Joven motivada con los viajes | Motivación intríseca

Este tipo de motivación se puede experimentar de varias maneras:

  • Motivación centrada en la tarea: En este caso, lo que motiva es mejorar tus propias marcas personales. Por ejemplo, un runner se sentirá satisfecho si logra correr cada vez más kilómetros en menos tiempo.
  • Centrada en el ego: ¿Haces alguna actividad esperando superar y ganarle a los demás? Quizás se deba a una motivación por tu ego.
  • Motivación básica: Se puede definir como el nivel de compromiso que una persona tiene con una tarea.
  • Cotidiana: Cuando se hace diariamente una actividad por la gratificación inmediata que se produce.

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Técnicas de motivación intrínseca

Trabajo en equipo

Identifica tus intereses

Muchas veces las personas dejan de hacer lo que verdaderamente les agrada por miedo a qué dirán terceros o por todo tipo de construcciones sociales. Sin embargo, la mejor técnica de motivación intrínseca es actuar según tus intereses. Conócete y explora. No te limites, no sabes en qué momento vas a hallar ese hobby que te hará pararte de la cama y tomar cartas en el asunto.

Busca la generación de endorfinas

Como segunda técnica, te sugerimos que te unas a actividades que verdaderamente te den paz. Esas que no tienen otras recompensas, sino el cómo te sientes una vez que finalices y durante el proceso. Busca esa sensación de plenitud que muchas veces hace falta en este mundo tan caótico.

¿Cómo puedes determinar si algo te está generando endorfinas? Si sientes una sensación profunda de bienestar cuando estás haciendo una tarea. En ese sentido, las endorfinas son péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores, se producen naturalmente en el cerebro y se acelera su producción cuando hacemos actividades gratificantes.

Trabaja en equipo

Otra de las técnicas de la motivación intrínseca es el trabajo en equipo o colaborativo. ¡Puedes encontrar grandes alicientes para hacer actividades si te encuentras con un grupo que esté en tu misma sintonía! Además, los humanos somos seres sociales que necesitamos constantemente compartir ideas, iniciativas y emociones.

 Cómo impulsar la motivación intrínseca

Trabajadores motivado en su trabajo

No hagas algo que no quieras

Existen varias acciones que serán de utilidad si buscas cómo aumentar la motivación intrínseca. Lo principal es olvidarte del deber. No tienes que hacer algo si no quieres. No hay razones para sentirte mal si hoy no tienes ganas de hacer eso con lo que te comprometiste. Si haces algo desde el deber, entonces pierdes la motivación intrínseca y generarás que tu cuerpo entre en un estado de ansiedad y estrés. ¡Y no es eso lo que estás buscando!

Aumenta tus conocimientos sin esperar reconocimiento

Dentro de las actividades de motivación intrínseca también se halla la capacidad de buscar aumentar nuestros conocimientos, pero sin esperar que alguien lo note y dé su opinión. No. En este caso, tiene que ser porque verdaderamente quieres sentirte seguro de lo que sabes o quieres ampliar la información que tienes sobre un tema determinado.

Busca algo que te haga sentir bien ahora

Otra de las dinámicas de motivación intrínseca es centrarte en el presente. ¿Qué quiere decir esto? Que busques aquello que te haga sentir bien ahora; no mañana, ni siquiera en un par de horas. Tiene que ser un momento que te dé satisfacción en todos los niveles, ¡y ponte a ello! En ocasiones las personas dejan lo que verdaderamente quieren hacer para después… Pero entre las obligaciones de la vida diaria se olvidan de hacer un espacio para lo que les gusta.

No tengas miedo a equivocarte

Una de las mejores ideas para promover la motivación intrínseca es perder el temor a hacer el ridículo. ¿Quieres apuntarte a una actividad de costura, canto o baile? ¡Hazlo! ¡No importa si no eres un experto! Absolutamente nadie nace aprendido, muchas de esas habilidades se potencian con la práctica.

Finalmente, sé consciente de que la motivación intrínseca no necesariamente guarda relación con los hobbies. La puedes encontrar en un trabajo que te apasione, en un aula de clases, en la maternidad, en miles de actividades. ¡Cada persona tendrá su propia motivación en base a sus intereses! Encuentra la tuya.

Ejemplos de motivación intrínseca

Voluntariado por motivación intrínseca

Actividades altruistas y de voluntariado

Participa en una actividad de voluntariado; este es un ejemplo de cómo la motivación intrínseca se pone de manifiesto. Cuando eres colaborador no buscas ser el protagonista o tener recompensas monetarias, tan solo quieres que una causa en la que crees se concrete.

Dona ropa para personas en situación de calle, cuando hacemos una obra de caridad debe hacerse desde el corazón y la bondad, no para inflar nuestro ego. En ese sentido, la motivación intrínseca muchas veces nos va a llevar a realizar actos de este tipo o ayudar a un anciano a cruzar la calle, hasta quizás apadrinar a un niño en condiciones desfavorables.

Explora distintas actividades

Aprende una actividad por placer, como lo hemos dicho a lo largo de este artículo, puedes iniciar una acción nueva sin esperar recibir nada a cambio.

Motivación intrínseca en el trabajo

Asume mayores compromisos, uno de los ejemplos de motivación intrínseca en la empresa es saber que estamos en un puesto laboral que nos permite obtener una mayor responsabilidad. ¡Ese puede ser el empujón que necesitas! Asimismo, está relacionado con convertirse en líder, esto puede hacerte sentir más capacitado y te anima a trabajar fuerte todos los días.

Sugerido: 

Al respecto, otro ejemplo de motivación intrínseca en el trabajo aparece cuando después de pasar muchos filtros, entrevistas y procesos de selección encuentras el trabajo de tu sueño. Ese para el que te preparaste toda la vida. A partir de allí no solo vas a laborar por el salario que vas a percibir, sino porque verdaderamente te gusta.

Motivación intrínseca en la educación

El rendimiento de los estudiantes es el más idóneo ejemplo de la motivación intrínseca en el aula de clases. ¿Por qué? Porque se ha demostrado que los alumnos siempre les hacen saber a sus docentes qué actividades les gustaría. Por ejemplo, realizar una obra de teatro en lugar de un quiz. Por lo general, ellos no esperan recompensas, sino aprender de una forma diferente.

De esta manera, la motivación se puede impulsar si se tiene la pedagogía suficiente para buscar estrategias que permitan el libre desarrollo del estudiante. Es importante que se reconozcan sus ideas y que el estudiante se sienta valorado. Asimismo, un estudiante con motivación intrínseca por el estudio se implica activamente en el aprendizaje y rinde mejor.

Importancia de la motivación intrínseca

Esfuerzo por conseguir una meta personal

Es importante la motivación intrínseca porque nos ayuda a la ejecución de tareas con una mejor perspectiva. Para que un ser humano se pueda desarrollar de manera correcta en la sociedad no puede estar constantemente pensando en trabajo o participando en proyectos en los que no cree al 100%.

La motivación intrínseca nos puede ayudar a mejorar la autoestima, a relajarnos, a tener una mejor idea de lo que podemos lograr, a identificar nuestras habilidades y debilidades. Además, es perfecta para ser mejores a nivel personal, académico y laboral. Hoy en día lo que buscan las empresas es que la motivación de los trabajadores se mantenga en el más alto nivel.

¡Y no es un imposible! Es una realidad. Se puede consolidar dándole espacio a cada individuo para que se comprometa con lo que cree. No se debe ser un líder micromanager ni satanizar la realización de actividades sin remuneración. Vivimos en una sociedad donde cada día vemos cómo se valora el estar disponible 24/7 para trabajar, producir, pero se olvida que parte de una vida saludable es tener tiempo de calidad con nosotros mismos.

Es allí donde entra la motivación intrínseca, esas ganas de hacer lo que queremos y de desconectar. Una vez que se logra este propósito podemos encaminarnos nuevamente en nuestra rutina. Cabe señalar que este tipo de motivación también puede ayudar a controlar mejor las emociones y a tomar decisiones con mucha más lógica o, al menos, con una visión más amplia.

Diferencia entre motivación intrínseca y extrínseca

Motivación intrínseca para hacer ejercicios

¿La motivación intrínseca es igual a la extrínseca? No. Reiteramos, la motivación intrínseca es cuando un individuo busca su propia felicidad haciendo actividades placenteras sin esperar una retribución. En cambio, la motivación extrínseca es cuando una persona hace algo esperando obtener dinero, comida, premios, certificados, becas y hasta privilegios.

La mayor diferencia entre la motivación intrínseca y la extrínseca es que la primera es espontánea; mientras que la segunda está determinada por los incentivos, los reforzadores y los castigos.

Por ejemplo, estamos en presencia de motivación extrínseca cuando se cambia de trabajo por obtener mayores ingresos, estudiar para obtener una buena nota y evitar suspender, ser voluntario porque le daría un valor añadido a tu currículum o apuntarte en concursos porque quieres ganar el premio.

A diferencia de la motivación intrínseca, la extrínseca puede llevar al individuo a hacer cosas que no quería, actuar desagradablemente con alguien o tener trabajos poco gratificantes tan solo por el dinero.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que la motivación extrínseca se puede dar paralelamente con la motivación intrínseca. Un trabajador, por ejemplo, puede sentir amor por su empleo y asistir feliz todos los días, pero también querer ser el mejor en su empresa para obtener un bono salarial.

Palabras finales

¿Ya conoces qué es la motivación intrínseca? ¡Identifícala! Y, por supuesto, te invitamos a que trates de involucrarte en actividades gratificantes en todos los aspectos de tu vida.

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